Sierra Momia

momia-01

Todavía no sé cómo, pero lo cierto es que hemos conseguido cuatro billetes para hacer un viaje al pasado. Hemos obtenido los permisos necesarios para retroceder más de 5.000 años en el tiempo. En esta ocasión nos vamos a trasladar al Neolítico en busca de lo que se ha dado en llamar Arte Sureño.

Representaciones pictóricas y grabados en abrigos y cuevas del Sur de la provincia de Cádiz, esto es lo que se conoce como Arte Sureño. Este arte sobre piedra se plasmó sobre la arenisca de esta comarca durante más de 20.000 años. Dos períodos bien definidos, por un lado la Edad de Piedra o Paleolítico donde destacan la representación naturalista de figuras de animales, y por otro lado el Neolítico, Calcolítico y la Edad del Bronce donde las representaciones pasan a ser de carácter más bien abstracto y esquemático.

Los billetes del viaje en una mano y en la otra el ratón dado pantallazos en la webs del tiempo, consultando las previsiones meteorológicas, que si llueve…, que si no llueve.

La víspera había estado lloviendo durante toda la noche. Hasta el mismo día de la partida, por la mañana temprano, no decidimos dar el paso y preparar nuestras mochilas.

momia-02

Cuando partimos de Jerez serían las nueva y media de la mañana, y allí fuimos los cuatro, más al sur del Sur todavía. A localizar abrigos y cuevas con pinturas rupestres en un día húmedo, muy húmedo.

Mucho antes de Medina paramos para desayunar en la Venta Andrés, en el cruce del Pedroso. Allí, muchos cazadores hacían lo propio mientras sus perros aguardaban ansiosos en los remolques de coches de todo tipo el inicio de una jornada de caza. Tras la primera ingesta del día continuamos hasta Alcalá de los Gazules, y desde aquí hasta el inicio del sendero.

Dejamos el coche en la misma cuneta de aquella cuarteada carreterilla. Nos calzamos las botas de montaña y nos echamos la mochila a la espalda. Además, yo ajusté un paraguas en la mía y me coloqué las polainas.

Dejamos atrás la carreterilla mojada y nos adentramos en el monte, más mojado todavía. El cielo, sobre nuestras cabezas, amenazaba lluvia. No queríamos ni mirar para arriba,…que llovía, pues ya sacaríamos capas e impermeables de la mochila. Teníamos por delante un plan trazado y lo íbamos a cumplir sí o sí, como acostumbra a decir la gente ahora, que no antes.

Comenzamos a subir por una garganta donde bajaba un arroyo de aguas ferruginosas con su característico color rojizo. Un olor a materia vegetal en descomposición inundaba algunos lugares de aquella encajonada garganta donde numerosos alcornoques poblaban sus laderas. El arroyo hubimos de cruzarlo en diversas ocasiones mientras algunas ranas saltaban a nuestro paso.

Comenzamos a ver las primeras piedras de arenisca, algunas de ellas de forma caprichosa. Mientras subía una de éstas, la rama seca de un acebuche se me clavó en el costado y me empujó hacia atrás haciéndome perder el equilibrio, de no andar listo me hubiera arrojado al arroyo desde una altura considerable.

momia-03

Y continuamos por aquella garganta donde discurría un escuálido sendero completamente encharcado y lleno de barro. Evitábamos rozarnos con las ramas mojadas de brezos y jaras. A pesar de que pusimos sumo cuidado el agua nos caló botas y empapó pantalones.

Estábamos tan atareados con este menester que no caímos en la cuenta de que la niebla, poco a poco, lo fue inundando todo. Llegó un momento en que la visibilidad fue casi nula, entonces nos preguntamos si no sería esa la puerta del viaje al pasado.

Abandonamos el cauce del arroyo y comenzamos a subir por la ladera de la izquierda, un momento después la niebla se fue tan pronto como había llegado. Ante nosotros un bosquecillo de alcornoques y entre sus ramas conseguimos ver el primer abrigo.

Fue un momento mágico, como si hubiéramos sido transportados por la niebla, se presentó ante nosotros el primer abrigo del día, de enormes proporciones, nos encaramamos a él por la piedra húmeda evitando los resbalones. Allí conseguimos ver las primeras pinturas rupestres. Algunos dibujos esquemáticos y una sucesión casi lineal de puntos, manifestaciones propias éstas del Neolítico.

momia-04

Nos bajamos del abrigo y continuamos por la ladera boscosa, unos cuantos metros más adelante nos topamos con otro abrigo casi de las mismas dimensiones que el anterior. Aquí nos deleitamos contemplando una pintura que representaba una cierva.

Tras inspeccionar rápidamente las paredes del abrigo, nos colgamos la mochila con la intención de seguir explorando aquellos lugares, en ese momento comenzó a lloviznar.

Decidimos entonces esperar a que cesase esa fina lluvia. Protegidos dentro del abrigo excavado en la arenisca no tuvimos otras distracción que entretenernos escudriñando sus paredes, por un lado con la intención de detectar un arácnido muy singular que habita estas oquedades, la araña Tama edwardsi y por otro lado localizar nuevas muestras de arte sureño.

No dio frutos ni uno ni otro entretenimiento.

momia-05

Las manifestaciones artísticas en las paredes de estos abrigos podrían obedecer a ritos funerarios tratándose entonces estas oquedades de lugares de culto.

En el suelo observamos la presencia de agujeros circulares excavados en la piedra que se suponen harían las funciones de mortero para la preparación de pinturas y tintes.

momia-06

Repentinamente aumentó la claridad y cesó la fina lluvia, aprovechamos ese momento para abandonar el abrigo, pusimos sumo cuidado en no resbalarnos por las piedras húmedas cubiertas de líquenes.

Ya casi en la cresta llegamos a una enorme piedra arenisca de corte casi horizontal. Aquí localizamos numerosas tumbas antropomorfas excavadas en la piedra. Todas ellas alineadas con una misma orientación. Las había de varios tamaños, desde las que acogerían individuos adultos hasta una más pequeña que supusimos serviría para niños. Una de ellas cubierta por una piedra partida en tres pedazos.

Se cree que estas tumbas excavadas en la piedra y expuestas al sol y a las inclemencias del tiempo tenían como finalidad la descarnación y desecación de los cadáveres antes de proceder a su enterramiento. De hecho casi todas las tumbas poseían puntos de desagüe para la eliminación de los fluidos.

momia-07

Allí en lo alto de aquella cresta, en aquel enigmático lugar comenzamos a elucubrar acerca de los rituales seguidos por aquellos hombres del Neolítico.

Igual las pinturas que habíamos observado en los abrigos situados en una cota inferior formaban parte de rituales previos al depósito de los cadáveres allí en lo más alto de la crestería.

Y allí estaban aquellas oquedades excavadas en la piedra por nuestros antepasados, testigos mudos de rituales funerarios de los que sabíamos más bien poco.

Después de preguntarnos acerca del porqué de la orientación, del porqué de la existencia de una tumba con una losa encima,… decidimos emprender de nuevo la marcha.

momia-08

Iniciamos la bajada hasta lo más profundo de aquella garganta con la intención de subir por la otra vertiente. Una vez vadeamos el arroyo iniciamos el ascenso por un tupido bosque de alcornoques donde el brezo y la jara ocupaban el estrato arbustivo.

Aprovechamos las lajas de piedra arenisca para avanzar más rápidamente y evitar el abigarrado matorral. Pronto llegamos a localizar otras oquedades donde no observamos pinturas. Sí conseguimos ver en la arena huella de animales y trampas de moscas cernidoras, en una pared los restos de un nido de Golondrina daurica (Hirundo daurica).

Llegamos a una oquedad que tenía dos puertas donde una inclinada y resbaladiza piedra hacía las veces de suelo, un ejemplar de palmito ocupaba el centro de la misma.

Un poco más arriba localizamos varios abrigos, unos pequeños y otros algo más grandes. Nos llamó la atención la existencia de unos escalones labrados en la piedra para poder acceder al abrigo que estaba más alto. En este lugar no conseguimos detectar ninguna muestra de Arte Sureño.

Uno de los abrigos poseía un agujero en su pared derecha que hacía las veces de ventana. Ante aquellas “viviendas adosadas” con buenas vistas se extendía un pequeño prado tapizado de fina hierba que cruzamos al retomar nuestro sendero.

momia-09

Más adelante el bosque se fue aclarando hasta tal punto que los ejemplares de alcornoques aparecían ya muy dispersos. Aquello pasó a ser el territorio de un brezo de pequeño porte que lo cubría todo.

En lo alto de aquel apartado páramo nos sorprendió la niebla una vez más. Una visibilidad reducida aderezada con una fina lluvia que nos obligó a proteger las cámaras. No teníamos muy claro el camino a seguir, sabíamos que más adelante, casi en línea recta, existía una enorme piedra arenisca de forma caprichosa, nuestro siguiente objetivo.

Tras andar muchos metros sin cambiar de rumbo conseguimos adivinar entre la niebla la silueta de la piedra que andábamos buscando. Esta se fue haciendo, poco a poco, más visible hasta que la niebla desapareció por completo.

A nuestras espaldas la niebla inundaba bosques y laderas, y ante nosotros un cielo casi despejado nos permitió disfrutar con un hermoso paisaje.

Tras el paso de la niebla, ¿habría terminado en este punto concreto nuestro viaje al Neolítico?, lo único que sabemos es que ya dejamos de observar muestras de arte sureño,…curioso.

momia-10

Y llegamos a la cueva o abrigo, más bien abrigo, de forma caprichosa. Aquí nos cautivó la labor de una erosión que había esculpido las paredes con delicados adornos, unos adornos a los que se les conoce como nido de abeja.

En el techo existía una piedra que desafiaba las leyes de la gravedad, una piedra que recorría el techo del abrigo de un extremo a otro. Esta formación rocosa fue la más hermosa que observamos en nuestro deambular por estos apartados lugares.

El cielo volvió a oscurecerse y decidimos continuar antes de que lloviera. Fuimos perdiendo altura rápidamente por una ladera desprovista de vegetación donde el barro garabateó nuestros pantalones.

momia-11

Nuestro siguiente objetivo era alcanzar una cueva que existía mucho más adelante, pensamos que sería el lugar ideal para almorzar. Y sin problemas llegamos al lugar, antes de subir encontramos la cuerna de un “venao”, una cuerna con sus puntas roídas que dejamos allí.

Accedimos a la cueva por una piedra resbaladiza y cubierta de líquenes. Esta cueva se caracteriza por la presencia de una enorme columna en el centro.

Allí dispusimos varias piedras a modo de mesa y dimos buena cuenta de nuestro almuerzo, del menú ni “mú”. Durante la ingesta comenzó nuevamente a llover.

Tras la sobremesa “recogimos la cocina”, esperamos que escampara y retomamos el sendero entre brezos y aulagas, aprovechamos las resbaladizas lajas de arenisca para atajar por aquella empinada ladera.

Llegamos a una pista forestal totalmente embarrada donde las pergañas hicieron nuestro camino mucho más pesado. Caía la tarde cuando llegamos al coche, entonces comenzó a llover “once again”.

El día había sido completito: barro, frío, lluvia, calor, niebla,… y los billetes al pasado habían valido la pena.

momia-12 momia-12bis momia-14 momia-15 momia-16 momia-17 momia-18 momia-19 momia-20 momia-21 momia-22 momia-23 momia-24 momia-25 momia-26 momia-27 momia-28 momia-29 momia-30 momia-31 momia-32 momia-33 momia-34 momia-35 momia-36 momia-37 momia-38 momia-39 momia-40 momia-41 momia-42 momia-43 momia-44 momia-45 momia-46 momia-47 momia-48 momia-49 momia-50 momia-51 momia-52

Todo este contenido lo tienes a tu disposición en MI WEB PERSONAL

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Naturaleza y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Sierra Momia

  1. Jose Manuel dijo:

    Fenomenal el lugar. Aunque ya hemos ido varias veces seguro que volveremos. Un sitio mágico y atrayente, sin duda.

  2. Juan Luis dijo:

    Gracias por hacerme distfrutar en un mismo plato de mis dos comidas favoritas: naturaleza e historia (pre-). Que no pares.

  3. Agradecido por la publicación de este paraje. Me han dejado los ojos abiertos de admiración. Me gustaría acercarme, conozco cuál es sierra Momia, pero no sé por dónde buscar estas formaciones dentro de la sierra. ¿Me podriáis proporcionar algún track?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s